Óleo sobre tela, 90x70 cm, unas veinte horas.








Yo prestaba ávidos oídos a esas voces. Eran voces que habían estudiado artes y por lo tanto "sabían de lo que hablaban". Me consternaba mi limitación. Quería progresar y pensaba cómo superar mi prisión figurativa, mi carcel de la línea.
Así, el arte de Rembrandt, Velazquez, Da Vinci, Caravaggio, Waterhouse, Bouguereau y tantos otros, (desde ésta óptica, quizá la adolescencia) está completamente perimido desde los impresionistas, y sobre todo, después de eso que se dió en llamar "expresionismo abstracto", acaso la adultez artística. Y esta progresión histórica, que tiene correlato estricto en la vida artística idividual, está ejemplificada en la vida de Pablo Picasso, quien de adolescente era figurativo/realista, y después se dió cuenta de la papa y empezó a pintar otras cosas.


